En muchos sentidos el dominio web representa la base de toda nuestra estrategia de marketing en Internet. Por ese motivo su elección, protección y promoción deben ser elementos que formen parte de nuestra publicidad.

Un dominio con potencial SEO

En ocasiones nos encontramos con la posibilidad de aprovechar promocionalmente un dominio que tiene un alto potencial SEO. No importa el sector, ni tampoco nuestros fines comerciales. Encontramos un dominio libre que sabemos que en Internet va a ser el blanco de búsquedas de muchos usuarios. Tiene alta rentabilidad.

Por descontado, esto debe plantearnos la posibilidad de que el dominio centre toda la estrategia promocional. No siempre es posible, pero si podemos adaptarnos a él, la rentabilidad promocional que obtendremos será alta. En consecuencia también los ingresos económicos.

Además, en estos casos la protección es aún más recomendable. Si el dominio con alto potencial SEO permite la contratación de varias extensiones, es totalmente aconsejable adquirirlas para una protección de marca eficiente.

El branding como filosofía corporativa

El dominio es la forma en que los usuarios tienen de reconocer tu empresa en Internet. De la misma forma que harías con el nombre de una compañía, local o establecimiento de forma presencial, también en Internet debes potenciar su visibilidad.

El branding siempre es una estrategia promocional básica a la hora de dar a conocer un dominio web. Refuerza este objetivo con recursos adicionales como el correo electrónico, redes sociales y otros entornos digitales que puedan permitirte ampliar la presencia del dominio.

Dedicar tiempo y recursos a la identidad del dominio

Relacionado con el punto anterior, es importante reconocer la importancia del dominio web en una estrategia de publicidad, online y offline.

Esto implica dedicar tiempo y recursos a la identidad del dominio, partiendo de su propio desarrollo visual hasta llegar a todo un manual de identidad corporativa.

El desarrollo visual del dominio es responsabilidad principal de los diseñadores de la empresa o de la agencia contratada a tal efecto. Deben dar una fuerza promocional proporcional al dominio contratado, al mismo tiempo que adaptar su diseño en estilo y colores a la propia identidad de la empresa.

Por su parte, el manual de identidad corporativa nos identifica cuándo y cómo debemos utilizar correctamente este elemento, siempre teniendo como objetivo el de fomentar la difusión del dominio de nuestro entorno web.

Con una promoción homogénea, atractiva y eficiente, conseguiremos que el dominio cobre reconocimiento y se convierta en la seña de identidad de toda nuestra empresa en Internet.