Una estrategia de marketing debe ser completa. Es decir, que debe cubrir todos los ámbitos posibles en los que una acción promocional pueda generarnos beneficios.

En la práctica, esto supone que debemos realizar acciones tanto offline como online, sin perder de vista el hecho de que estarán relacionadas. Sin embargo, es imposible hacerlo todo a la vez, por lo que una pregunta muy planteada es ¿qué debe hacerse antes?

El marketing online cobra prioridad

Si hablamos de desarrollo, el marketing online es la primera pieza que debemos mover en nuestra estrategia promocional. el motivo es que la mayoría de acciones offline irán dirigidas a que los usuarios visiten nuestro website o realicen una operación comercial online, por lo que el entorno digital debe estar correctamente cuidado.

Por otra parte, toda acción offline debe tener visible nuestra presencia en Internet. Si no la hemos cuidado con un desarrollo mínimo, las visitas hacia ella supondrán la pérdida inmediata de los clientes, lo que al final sería contraproducente. Valdría la pena no realizar ninguna estrategia.

El marketing offline es necesario

Una corriente en tendencia estos últimos años es creer que el marketing offline no es necesario. El marketing online es más barato, rápido y sencillo (en teoría) de realizar, por lo que ¿para qué vamos a destinar recursos al marketing offline?

La respuesta es muy sencilla, porque es efectivo. Si tenemos un website, redes sociales y productos a la venta online, Internet será nuestro potencial foco de atracción de clientes

Pero acudir a un congreso profesional, ofrecer nuestra tarjeta corporativa, asistir a eventos de networking y fomentar el marketing offline, representa una estrategia mucho más efectiva para traer potenciales clientes hacia cualquiera de estos entornos digitales, que un banner en una red social o un enlace en un directorio afín.

La complementación es la combinación perfecta

Lo ideal es ser consciente de los recursos que requiere cada estrategia y aprovecharlas conjuntamente.

Debe hacerse en un orden lógico, como hemos indicado, para que la efectividad sea la máxima posible. Pero cuando ambas convivan en el mundo real y en el digital, las conversiones se multiplicarán con mayor facilidad y podremos disfrutar de los resultados de esta complementación.

Una estrategia offline y online, es por ello la combinación perfecta en el marketing de una empresa y, siempre que nos sea posible abordarlo, también debe ser el objetivo a perseguir en nuestras acciones publicitarias.