La gamificación consiste en aplicar metodologías de juego a un entorno (normalmente profesional) con el fin de conseguir varios objetivos.

Esta estrategia se utiliza normalmente en el desarrollo de una empresa y en el mundo formativo por lo general, pero también otros sectores como el marketing pueden aprovecharla.

En estos casos lo que se hace es aplicar estas mismas directrices de gamificación con el fin de obtener un mayor uso de un servicio o incluso incentivar la compra de productos.

Gamificación por logros

Los logros son desde hace un tiempo uno de los recursos más efectivos en gamificación. Los logros pueden ofrecerse bien como ítems desbloqueables, con puntuaciones o incluso adiciones a un perfil de usuario, que puede subir de nivel.

Estos logros se pueden obtener, por ejemplo, tras utilizar ciertas funciones de una herramienta online o con la acumulación de horas de uso. Se incentiva así el aprovechamiento de la herramienta, plataforma o programa, con el fin de que el usuario maximice su afinidad por la misma.

Esta estrategia servirá para que no acuda a otras herramientas similares y para que el uso que aproveche con esta sea lo más efectivo y completo posible.

Gamificación para compras

Algunas herramientas y plataformas online permiten un uso gratuito de casi todo el interfaz. Sin embargo, tienen ciertas funciones adicionales, con muchas ventajas para el usuario, que exigen un micropago.

Puede parecer simbólico este importe, sin embargo constituye al final la fuente de ingresos de la compañía de desarrollo.

La gamificación incentiva la compra de estos ítems digitales, con el fin de que el usuario peuda aprovechar sus ventajas.

En estos casos, la masiva compra de estos productos por una alta cantidad de usuarios es lo que permite la rentabilidad del negocio. Está basado en los juegos free to play de apps principalmente, que consiguen ingresos millonarios con esta práctica.

La gamificación mixta

Los dos objetivos anteriores se pueden fundir en una estrategia promocional constante, con la que se motive al usuario a utilizar más la plataforma ofrecida y aprovechar los recursos de pago económicos.

Por ejemplo, algunas plataformas online de búsqueda de trabajo utilizan este sistema. Cuanto más se usan, más visibilidad obtiene el usuario en las ofertas donde se inscribe y, si realiza uno de estos micropagos, esta visibilidad cobra preferencia respecto a otras ofertas de candidatos o le permite acceder a ofertas de trabajo ocultas para los usuarios que la usan gratuitamente.