Las tarjetas corporativas siguen constituyendo un elemento promocional y comercial imprescindible.

Hoy en día siguen siendo un recurso importantísimo para darse a conocer entre otros profesionales, cerrar acuerdos de negocios o intentar promocionar nuestros servicios y productos.

Sin embargo, mientras que sabemos la importancia de las tarjetas corporativas, sigue siendo para muchos profesionales un misterio su elaboración, configuración e impresión.

Diseño de una tarjeta corporativa

A nivel cromático, las tarjetas corporativas ofrecen múltiples opciones. Se recomienda que, obviamente, tengan una vinculación óptima entre los colores del logotipo y el estilo del negocio al que se dirigen.

Pero mucha más importancia tendrá la tipografía escogida. Las tarjetas se configuran con programas informáticos de diseño. Hay que afrontar una distinción entre una edición gráfica de visualización digital y una edición tipográfica de impresión física.

Suele haber discrepancias, dado que cada programa interpreta las tipografías de forma diferente, por lo que hay que tener en cuenta estas diferencias y aceptarlas, siempre que al menos se respete la esencia del diseño general.

Datos a incluir en una tarjeta corporativa

Los datos que incluiremos serán importantes en una tarjeta corporativa. Lo general es intentar incluir todo lo necesario para que no quepa duda de las diferentes formas de contacto con la empresa o el profesional.

Como siempre, se recomienda la parte posterior para la inclusión de los datos, mientras que la frontal es más recomendable como aporte de creatividad, donde el logotipo será el elemento central más importante de todo el diseño.

Estos datos en la mayoría de casos son los del nombre del profesional, su cargo, teléfono, web de la empresa y correo electrónico. Se recomienda además adjuntar la dirección física sobre todo si se trata de un negocio presencial.

Como es fácil de ver, son muchos los datos a incluir, por lo que una correcta disposición de los mismos en la maqueta, determinarán un diseño armonioso y atractivo.

Impresión de la tarjeta corporativa

Hay muchas opciones para imprimir una tarjeta corporativa. Las hay realmente creativas, con diseños originales y formas relacionadas con la empresa que promocionan. Pero presentan un inconveniente y es la mala transportabilidad que suponen.

En lugar de ello, es mucho más recomendable el tradicionalismo. Unas medidas estándar nos permiten contar con una tarjeta corporativa práctica, funcional, que cabe en cualquier cartera o tarjetero, de manera que nuestros clientes potenciales y otros profesionales podrán guardarla y acceder a ella de forma sencilla.