El catálogo siempre ha sido uno de los recursos más rentables de la promoción de una empresa.

Anteriormente, los catálogos se diseñaban, maquetaban, imprimían y distribuían en una operación publicitaria que podía durar meses.

Hoy en día, sin embargo, todas estas fases pueden acelerarse considerablemente, gracias a los recursos digitales.

No obstante, para aprovechar todo su potencial, es necesario aplicar una estrategia óptima y contar con todos los recursos digitales a nuestro alcance.

La interacción en los catálogos promocionales

Una ventaja clave del catálogo digital frente al modelo tradicional de este recurso promocional es la interacción. Enlazando imágenes y contenido textual, podemos dirigir a los usuarios hacia el website, concretamente hasta la ficha del producto.

De esta manera, los catálogos digitales tienen una mayor probabilidad de conversión en cada acción de los usuarios. De ahí que hayan cobrado una fama en auge y cada vez más empresas se apunten a esta estrategia.

Hacer llegar el catálogo digital

Para conseguir el mayor número de conversiones con un catálogo digital, antes tenemos que conseguir que llegue a los usuarios. Tenemos varios recursos para conseguirlo.

Uno de ellos es el newsletter. Es la forma más directa de hacer llegar un catálogo digital al correo electrónico de los usuarios y potenciales clientes.

Podemos ofrecer un archivo con el catálogo o bien el enlace a un site online donde se ofrezca el contenido de una manera más intuitiva.

Además del newsletter, podemos aprovechar nuestro propio website para ofrecer accesos al catálogo.

Si se corresponde con una parte importante del contenido de tu empresa, es posible incluso que forme parte de la sección principal, sobre todo en el caso de que se realice una actualización constante del mismo.

Ejemplos de catálogos promocionales de éxito

Los catálogos digitales con éxito se han expandido por toda la Red. Un ejemplo claro de su aprovechamiento es el del Lidl.

La cadena de supermercados actualiza su catálogo semanalmente y ofrece contenido para comprar, tanto en sus establecimientos presenciales como también en su tienda online.

No solo es uno de los mayores atractivos de su website, sino que incluso Google lo recomienda en las búsquedas relacionadas con su marca.

Otro ejemplo muy conocido es el catálogo de Ikea. La tienda de muebles original de Suiza, siempre ha sido reconocida por su catálogo impreso. Sin embargo, en los últimos años ha realizado una excelente adaptación online. Incluso ha aprovechado la tecnología de realidad aumentada, para poder ver cómo quedan los muebles en el hogar o la oficina, antes de comprarlos.