El correo electrónico es una herramienta imprescindible en la mayoría de empresas actuales. Sin embargo, si nos centramos en el correo corporativo, es decir, aquél que presenta nuestro nombre de usuario y un correo con el nombre de la empresa o su dominio en Internet, estamos también ante un mecanismo de marketing.

No todos los usuarios saben o pueden aprovechar el potencial de marketing que tiene un correo corporativo, por esa razón queremos mostraros algunos de los recursos más importantes que pueden utilizarse de forma promocional:

La firma del correo

El lugar que ocupa la firma de un correo corporativo, es el espacio para branding más justificado que existe. Aprovecha para incluir el logotipo de la empresa, así como la página web y las redes sociales.

Sobre todo en primeros contactos comerciales, estos elementos presentan una imagen de autoridad y positivismo difícil de transmitir con otra metodología hacia nuevos clientes o socios.

Transmite seguridad

Un correo corporativo es más profesional que uno gratuito, también menos personal incluso aunque el nombre de usuario fuera el mismo. Estos conceptos están claros, pero no tanto el hecho de que también es un elemento de seguridad adicional.

Gracias a tener un correo corporativo, aseguras que los correos recaerán en una base de datos que mantiene un nivel de confidencialidad alto, promoviendo también así la imagen de una empresa seria y competente.

Puerta de entrada a la atención al cliente

En el caso de que utilices el correo electrónico como método de contacto de clientes o usuarios que tengan cualquier duda, el correo corporativo es la puerta de entrada a este servicio, mientras que de otra forma sería imposible.

Hoy en día no sirve con un teléfono de contacto, tampoco es válido un correo electrónico personal, por los motivos citados anteriormente. El correo corporativo se convierte así en el mejor servicio de atención al cliente en la actualidad.

Mecanismo promocional justificado

¿Te imaginas enviar publicidad desde tu correo personal? No tendría ningún sentido, mientras que un newsletter o una oferta promocional recibida desde un correo corporativo, sí que es aceptada socialmente por los usuarios en el mundo digital.

De esta forma, el correo corporativo es un método aprobado (sin llegar a realizar envíos masivos no deseados), de recibir publicidad de una empresa, siempre que se haya aprobado el permiso de recepción de ese tipo de correos.