Todos los Años Nuevos los profesionales de marketing debemos plantearnos varios propósitos, pero 3 de ellos siempre tienen que estar presentes, si queremos mantener la máxima competitividad en nuestro trabajo diario.

Reforzar las estrategias ya iniciadas con éxito

Este nuevo año no te duermas en los laureles. Si tienes estrategias de marketing activas, no desaproveches la oportunidad para mejorarlas y reforzarlas, con el fin de mantener una posición de liderazgo o intentar alcanzarla por fin este año.

También podemos abordar 2018 como un año de consolidación. Si has iniciado una estrategia de marketing en 2017, sabrás que el primer año se tienen unos objetivos diferentes, centrados principalmente en la permanencia. Ahora es el momento de obtener mayor repercusión, más seguidores o mejores beneficios, una fase de crecimiento y consolidación que puede extenderse por varios años.

Innovar en estrategias que no hayamos aprovechado

Como es lógico, seguirás teniendo pendiente iniciar alguna estrategia de marketing concreta. Redes sociales, rediseño de websites, innovación tecnológica en la nueva, realidad virtual, realidad aumentada, apps… Las posibilidades no solo son numerosas, sino que crecen todos los días.

En 2018 no sabemos todavía las nuevas innovaciones que podremos aprovechar para superar a la competencia, pero sí somos conscientes de aquellas de años anteriores que todavía no hemos iniciado o que lo hemos hecho de forma errónea.

Esta es una nueva oportunidad para, por fin, abordarlas de la manera correcta y aprovechar toda la rentabilidad potencial que puedan ofrecernos.

Aprender las tendencias con éxito del marketing no aprovechadas

Este es posiblemente el propósito para Año Nuevo más importante que un profesional del marketing se puede plantear. Y, además, lo recomendable es que no solo se realice una vez al año, sino casi de forma constante.

La formación del publicista, sobre todo en relación al entorno online, es continua y crece en cuanto a complejidad, por lo que cuanto antes empecemos con ella, mejor. Lo difícil hoy en día es decidir hacia dónde la dirigimos.

Nuestra recomendación es que intentemos realizar una doble formación. Por un lado podemos buscar la formación generalista sobre un sector completo, por ejemplo redes sociales si no hemos adquirido la competitividad óptima a nivel profesional.

Por otro lado, podemos complementar esta formación con otra especializada, para mejorar en un nicho de conocimiento profesional concreto, gracias al cual sí tendremos una ventaja adicional con respecto a los rivales.

Además, la formación profesional no siempre está dirigida a sectores nuevos de la profesión, sino que también nos puede ayudar con estrategias ya conocidas y, por tanto, con los dos anteriores propósitos.